domingo, 4 de febrero de 2018

do you think there are pains that never leave us?

cada vez que puedo, ordeno un poco las demasiadas fotos que saco con el celu y que vacío desordenadamente en mi escritorio del pc. aprovechando los días en Serena, abrí el disco duro dispuesta a borrar las cosas que, como alguien me recordó hace poco, probablemente todavía seguían ahí. entre todo el desorden, me costó dar con ellas, pero una vez que fui repasando las carpetas, me inundó una sensación horrible de pena y arrepentimiento. de desear que mis recuerdos hubiesen sido otros, que mi vida durante esos años hubiese sido distinta. de no haberme dejado caer de esa forma. al mismo tiempo, en fotos y videos hay muchos buenos recuerdos, y de cierta manera, siento que la Carla pequeña y errante de esos años no hubiese tenido más opción, no hubiese sabido hacer nada más. no supo. me hizo pensar, también, que hay dolores como estos que nunca se van, son malas decisiones irreversibles, eternas, inalterables, en tanto son lo único que sí fue, el único de infinitos caminos que tomé y que es el que me trajo hasta acá. pensé que en mi mente hay cicatrices tan feas, y es maravilloso que no puedan verse desde afuera. pensé que el arrepentimiento no iba a terminar de doler jamás, e iba a pesarme hasta que me muera de vieja o de enferma o me atropelle un auto. hasta que me topé con unas fotos, luego con unas cartas... que no recordaba en absoluto. las revisé, y estrujé mi mente en pos de esos recuerdos. al momento de escribir esto, creo que es seguro decir que esos recuerdos ya no existen. mientras más cosas borraba, más me encontraba con cosas que no recordaba, o no me importaban lo suficiente para recordar. es probable que en algún momento si me importase, y por ese motivo las hubiese guardado. pero ya no. y creo que, si bien han pasado ya un par de años, y quizás la porción de cosas que olvidé no sea tan grande en relación a la que recuerdo, me hace pensar que va a llegar un punto en donde mis decisiones van a ser nada o todo, van a ser el piso en el que camino y no el peso que encorva mi espalda.


A door is always open if it isn't closed
And a plant is said to be dead if it doesn't grow

I'll grow
I will grow 

lunes, 1 de enero de 2018

feet on the mud

a veces terminas con los ojos puestos en un lugar que no quieres mirar, y en la mirada se alinea el cuerpo. sentir que de a poco, las dos imágenes superpuestas de lo que son la persona se alinean, lentamente, seguramente, en una forma conocida pero desagradable. hay confort en lo conocido, pero tampoco puede verse lo conocido desde el lugar en donde se conoció: era distinta yo, irremediablemente. y aunque los pensamientos se cuadraran,  me sentía nueva observadora de eventos antiguos, tal como espía de momentos que no conocí.

Y en eso, en un corto lapso pasé por miedo, desconocimiento, un decante en las entrañas, el recordar, el comprender. pensé que quizás, de haber conocido a mi compañero hace unos años, no hubiese sido tan distinto a lo que fue para mi. quizás nos hubiésemos roto mutuamente, quizás romperse es la única forma de crecer tanto. quizás la incapacidad de quebrarte te mantenga así, impasible, incambiable, quizás mi fragilidad es lo único que me mantuvo viva estos años. como huesos que se fortalecen en sus grietas...

que suerte la mía, de tomar esta maravilla en mis brazos... maravilla agrietada, maravilla que puedo ver crecer, que puedo admirar y que puedo sentir en la simpleza de solo ser.

martes, 19 de diciembre de 2017

you keep me under your spell

esta ciudad me descompone las entrañas, me enferma a penas llego y no me suelta hasta que logro irme. hoy día pasé otra tarde en la clínica, y siendo las 1 de la mañana, lo único que me consuela es pasar el rato en la cocina, entre harinas, usleros y el calor del horno, con la música sonando despacio, soñando con dulces que no siempre me resultan, añorando un hogar que todavía no conozco, tarareando "i love you so, i love you so"

viernes, 20 de octubre de 2017

¿me pasé la hora azul?

La hora azul  ya no llega porque no estoy nunca sola. Tengo los dedos aceitosos por los pétalos quita esmalte, hay mugre bajo mis uñas. Limpiarlas es el primer movimiento imperceptible en pos de la misión que llevo trabajando por horas, días quizás: auto cuidado. Si repito algo lo suficiente, quizás se vuelva realidad. Si me preocupo mucho por la gente que amo, quizás gotee algo de eso hacia mi. De mi hacia mi, digo. Quizás pueda vaciar la caja de la basura, o sacar las cosas que están encima de la cama. O en el suelo.
(¿planeabas sentir algo de nostalgia apretando ese botón? como si no supieras)

A veces creo que no voy a volver nunca a pintar. O dibujar, como mínimo. A veces creo que no voy a pasar el día de mañana, mañana, mañana, gracias a dios todos los días son hoy.

(quizás lo que buscabas siempre fue no estar solo. quizás en el camino que escogí, estar sola va a ser una constante, quizás el dolor es una constante. ¿hubieras podido soportarlo?)

Quien sabe qué fue lo que se llevó la hora azul. A veces pienso que no existe no más, que se perdió entre todas las horas de la noche y nunca voy a volver a estar ahí. A veces, escucho canciones que suenan así, y siento la libertad de la soledad incluso en este horrible entramado del cual no puedo salir.

Cuántas cosas se han quebrado? cuántas siguen en pie? cuantas me mantienen en pie a mi?

(¿te acuerdas de lo difícil que es vivir por alguien más?)

CÓMO LA ENCUENTRO, CÓMO LA ENCUENTRO
¿qué es lo que te da pena? me decía siempre la María José en la terapia.

(¿te da pena?)

sé que en la mañana, lejos de la ausencia de la hora, a la luz de la mañana, la angustia se esconde y vuelvo a moverme, automática, ausente, adolorida, cansada. ¿puede alguien llevarme a la hora? Junto a las olas, la bruma, las rocas, la altura, la oscuridad. ¿puede alguien por favor llevarme a donde destella la hora? ¿puede tomarme alguien la mano e ir hasta la hora? ¿puede siquiera decirme alguien qué le pasó a la hora? ¿puede alguien, dejar de obviar como obvio yo, lo absolutamente evidente?

le tengo terror a morir en este lugar

jueves, 19 de octubre de 2017

así se mueren mis ideales

tengo el corazón roto de la manera más extraña
y es un poco irreparable
un poco, como decir
un poco, como decir
un poco, un poco, un poco
un poco que me remece el cuerpo desde el centro
un tanto, desde el interior ajado y mis recuerdos
un extremo, en cada palma de las manos
un todo, remezón de cada marca de cada marca en la psíquis y cada marca que se guarda por años, que no se borra, que domina, que abusa, que oprime

quisiera que estuvieras aquí y pudiera contarte
cosas que nunca te conté
quizás entenderías la manera extraña
en que me rompiste el corazón