sábado, 13 de febrero de 2016
Cuando me ahogo en palabras
miércoles, 10 de febrero de 2016
You take your time, young lion
Cuando me bajé de la micro, miré hacia los lados, revisando que nadie me hubiese elegido como víctima de un sacrificio humano. No había nadie en la calle, y daban ya más de las 12 y media. Caminé rápido, y puse atención a lo que sonaba en mis audífonos. El disco de Vampire Weekend que corría hace que mi ánimo mejore invariablemente, no importa donde empiece. Apuré el paso, di saltos, reí y canté un poco. Sonreí solo de darme cuenta lo mucho que se había dado vuelta mi día, de sentirme feliz y muy en casa, caminando a oscuras por las conocidas calles de Viña. Sacudí mi pelo corto. Me sentí adelante, como una Carla del futuro. A pesar de que minutos antes estaba en el Canal, en los mismos departamentos donde sé que él también vive, me sentí libre. Quise llamar, y no lo hice. Quise buscarlo, y logre recordar. Duele no olvidar la pena y la rabia, pero sobrevivi, y ya no hay una Carla del pasado repitiendo el error. Aunque sean no por esta noche. Y esta noche es todo ahora, pensé, mientras avanzaba. Prendí un cigarro de mora, o de uva, y lo fume a pesar de que ya tenía el cuerpo lleno de nicotina. Doble por la calle 11, y luego de pasar "el mastique", cruce y me aseguré de que las rayas hechas con corrector hubiesen desaparecido del basurero. Al comprobar que sí, cruce la siguiente calle, y vi que en el poste todavía permanecian algunos rayones. No hay apuro. Crucé la reja del edificio, salude, y me percaté del conserje nuevo, pero no a tiempo para presentarme. Me urgía llegar a mi casa. Subí en el ascensor jugueteando con las llaves, y al llegar, entré sin prender las luces. Quería escribir. Antes, calente el único pan con queso que había y saqué el yogurt que me dio mi abuela. Creo que hace meses que no me sentía tan tranquila. Y luego de escribir un poco, echada en los sillones del living, con la única luz del celular, pasé a mi pieza. Me saqué toda la ropa, cerré la ventana y me acosté, desnuda, llenita de pan y yogurt, con los parlantes del celular cantando fuerte "gods love dies young, are you ready to go?". La última vez que dormí en esta cama desnuda, todavía dormía con él. Aún así, hay días en los que logro sentir que avancé, días luminosos que me llenan de energía, que me hacen pensar que el "duelo" es lo que me permite seguir amando, sobrevivir, tomarme el tiempo de pararme sobre mis propios pies, poder caminar conmigo misma.
Esta ha sido la noche más luminosa.
domingo, 7 de febrero de 2016
She's my fave
undressing in the sun
return to sea - bye
forgetting everyone
eleven high
ride a wave
I do need my amiguita, u know...
jueves, 4 de febrero de 2016
martes, 2 de febrero de 2016
people always look better in the sun
Desde que tengo el blog, tengo la disputa eterna de escribir cuando siento que lo que escribo no es importante, o no suena bien, o no es algo que valga la pena escribir. Al final, casi siempre lo hago.
Iba caminando por la vereda junto a la carretera, escuchando Soko y tratando de no caerme con esos zapatos de plataforma que me gustan tanto pero que no son muy caminables, cuando al frente mío veo una pareja. Ninguno especialmente llamativo, pero "la gente siempre se ve mejor al sol", canturreo mientras me fijo en las alas blancas estampadas en la espalda de la polera negra del tipo. Hay pequeñas escrituras en los bordes. Me imaginé que el polerón deslavado se debió ver así en algún momento, porque las alas eran iguales, y me dio risa y me dio pena, cosa que ya no es rara a estas alturas. Aun así, caminé rápido para no perderle el paso y seguir mirando un par de minutos las alitas blancas que esta persona tenía en la espalda, como si persiguiese un fantasma.
Y así, "probablemente no es un buen día para decir lo que tengo en mente". Escribí un mail hoy día, y a penas lo envié, quise no haberlo hecho. Pensé tantas hueás. Que tenía muchas ganas de ver a esa persona, que quizás debería volver a pintarme solo las uñas de uno de mis pies, que desde hace mucho que descubrí que tengo el corazón dividido y que quizás qué hubiera pasado si lo hubiese aceptado antes.
"No es un buen día para decir lo que tengo en mente" ¿Por qué lo hago, entonces? Porque en la mazamorra que tengo por corazón, todavía amo, y amo mucho, aunque por distintos motivos ya no pueda mostrarlo, a ninguna de las personas que tengo metidas acá.
Yo solo quiero tocar su cara. No sé lidiar con el desamor.
lunes, 1 de febrero de 2016
Hoy día fui a ver tocar a Joe Vasconcellos
martes, 26 de enero de 2016
it's time
This road never looked so lonely
This house doesn't burn down slowly
To ashes, to ashes
It's time to begin, isn't it?
I get a little bit bigger but then I'll admit
I'm just the same as I was
Now don't you understand
That I'm never changing who I am
lunes, 25 de enero de 2016
cada vez hay
cuando era chica, este mismo blog era como un hogar. antes de eso, creo que tenía carpetas con archivos, cuentos y cartas escritos y que jamás vieron la luz. mi tumblr lo fue un tiempo quizás. en último, siempre existe el sueño. pero ya cada uno es más insulso, más engañoso que el anterior. vuelvo a lugares viejos de felicidad sabiendo que no hay nada ahí, lugares de seguridad que ya son sólo cascarones. hoy en día, ni siquiera puedo dormir sin invertir la cama, y no puedo escribir sin sentir que estoy haciendo una mímica.
ya ni siquiera sé qué estoy esperando, pero me cuesta creer que pueda seguir así mucho tiempo más. cada vez, siento que necesito llegar más lejos para encontrar mi lugar seguro.
no calzó.
en el espíritu cumpleañero, y por qué no decirlo, después de haber visto tantas películas seguidas que mi razonamiento lógico empieza a flaquear, trato de imaginarme a mi misma como las chiquillas de las películas que me gustan tanto, con el camisón de flores, el pelo enredado y sangre corriendo por las piernas, con el alma a punto de ser devorada por un sucubo, íncubo o demonio. ¿no será como metafórica esta cuestión? las cabras esas siempre han tenido un rollo con el pecado, la inocencia, el abuso, cuanta tontera más. han habido demasiadas incursiones lamentables en mi cuerpo, lo bueno de la sangre es que limpia todo eso: es un nuevo comienzo, otra oportunidad para ir a cagarla, pero con la esperanza de que no la cague tan a fondo esta vez. supongo que eso te hace más vulnerable, ¿será eso lo que le gusta a los demonios?
le doy a mi cuerpo el beneficio de la duda, y espero dejar a toda criatura impía fuera fuera fuera de mi, aunque sea por un tiempito.
p.d: y no es por eso que a los demonios le gustan las niñas, pero me servía para mi narrativa.
domingo, 24 de enero de 2016
Cada año
Calor en la casa de Copiapó, con la ventana mirando hacia el cerro. Calor en la casa blanca, con el viento circulando por el túnel y escuchando el ruido cercano de las olas rompiendo en la playa. Calor en Santiago? Calor en lugares que ya no recuerdo bien. Creo que la mayoría de mis cumpleaños eran un poco una decepción, porque siempre esperaba uno mejor que el anterior. Y cada año, cada noche calurosa, me sentía un poco peor.
Pero hoy es diferente, y no sé bien por qué. Estoy tranquila, quiero releer mi libro favorito y dormirme con el ruido de los tutoriales que encuentro en internet. No hay más para otra noche tan calurosa.