jueves, 27 de marzo de 2025

¿Cómo se decía?

lunes, 17 de marzo de 2025

Y

La casa suena con el crujir de la madera. Estoy sentada, en la esquina, con la vista de mi oficina tapada por cartulinas y cuadros viejos. Está oscuro, y me siento contenta y segura, sabiendo que afuera la luz es tenue y reposan todas las flores. El escritorio está atiborrado, derecha a izquierda. Y quisiera jugar, y tomo y suelto mis lápices, y muevo los papeles de un lado para otro. Todos mis pasatiempos parecen enterrados bajo souvenirs. Han corrido y corrido las películas terror ochentero en mi computador, apretadas en una ventanita, mientras en el espacio restante yo muevo documentos, de un lado a otro, fingiendo que hago algún tipo de orden que voy a entender o recordar. 

y tengo tanto sueño. Y refriego mi cara, incómoda por sentir las manos ligeramente polvorientas, pero así está todo en este escritorio, en esta oficina que en realidad es bodega. Tengo que cambiar pronto mi horario de sueño, pero no quisiera que fuera hoy. Nunca aprovecho lo suficiente la cesantía, y me hallo preocupada del orden, del tiempo, de no parecer tonta, ni de olvidar todo lo que he aprendido en los últimos 15 años de enseñanza y trabajo. Pienso si en algún momento eso va a parar. Y pienso cuanto tendría que escribir para reducir en algún número las infinitas hojas, libretas y libretillas que se acumulan a mis espaldas en el estante. ¿Qué escribiría? ¿Quién lo leería? A veces me pregunto si eso es lo que me impide escribir en papel. El silencio de esto. Estoy muy tentada de botar ese diario de vida. Tiene los últimos diez años, y no más de veinte entradas. No vale ni lo más mínimo. Y bueno. ¿Para qué escribir si no hay nada que decir? 

  

sábado, 28 de diciembre de 2024

Epifánica, a veces

 Pensando que

The only way out, is through

lunes, 16 de diciembre de 2024

 A veces me pillo a mí misma despidiendome

Una y otra vez

Y no sé bien por qué 

martes, 19 de noviembre de 2024

 Y te miro

A través de esta puerta abierta

sábado, 31 de agosto de 2024

Sabes cuál es la parte más difícil?

 Que, sea lo que sea todo esto que estoy sintiendo ahora, antes solo tenia cabida en los pequeños espacios que compartimos. Siempre fue todo mucho, muy extraño, muy intenso. Hoy, no tiene espacio en otros vínculos, no puede ser contenido en una conversacion, una llamada, un mensaje. Un entuerto que no cabe en ningun lado. Y cada vez que lo pienso, o lo menciono, constato. 

No pude nunca hacer lo que tú hacías, enterrarlo, olvidarlo, omitirlo hasta hacerlo desaparecer. Yo lo tengo aquí, siempre en mis manos, siempre más grande y pesado de lo que puedo sostener. Y a veces, quisiera ir a golpear la puerta, pedirte que me acompañes un rato. Solo porque no sé dónde más dejar esta pena. Quiero hacerme bolita en el sillón, pedirte que me abraces. Que no me olvides tan pronto. 

viernes, 23 de agosto de 2024

jueves, 1 de agosto de 2024

Deletreo

Modulando

En silencio

miércoles, 3 de julio de 2024

Tratando de vivir

 Con las consecuencias de mis acciones

miércoles, 19 de junio de 2024

Amable

 En días más amables, me imagino tu mano, a penas rozando mi mano, o tu brazo, a penas rozando mi brazo. En dias más amables, no estoy enojada, ni triste. Estoy tranquila, y no pienso en el futuro. Suenan las noticias, sobre las pequeñas Caracas que atochan Santiago. Sólo suenan las noticias, y miro por la ventana, y estoy tranquila, y no pienso en el futuro. Estoy en ese momento, más presente que nunca, más presente que ahora, y todo transcurre, ni lento ni rápido, solo segundo a segundo, solo como un momento que sucede a otro. Y yo, extrañamente lúcida entre tanta niebla que ahoga mi mente. Extrañamente poseída por un ruido blanco.